¿Sabes? Hoy te escribo de nuevo porque me he dado cuenta de que, quizás, debería darte las gracias.
Sí sí, no me mires así, ya te explico:
Creo que debo darte las gracias porque anoche, por primera vez en mi vida, tras 18 años, no lloré viendo el Rey León.
Fíjate, creo que en el fondo sí que he aprendido de todo esto. O, a lo mejor, la palabra no es "aprender", si no que... quién sabe, quizás me he hecho más fuerte.
Los planes que tienen la manía esa de caerse a la mitad ya no me afectan. Consigo mantener todo "el dolor" en una caja fuerte totalmente acorazada.
Aunque, como ya he dicho, quien sabe...
Cabe la posibilidad de que sólamente hoy me siente indestructible. Quizás mañana se me hayan desgastado las fuerzas, de tanto usarlas, y la caja fuerte de abra con un ligero "clic".
Y todo esto me lleva a darme cuenta de que parece ser que no soy más que una consecuencia de los actos de la gente. Sí, cielo, Ortega y Gasset tenía razón, yo soy yo y mis circunstancias. Y me estoy cansando bastante de que entre las circunstancias de mi día a día esté tu nombre, pese a pertenecer a un pasado, que ya te digo ahora, no va a volver.
Bueno, sigo, que a lo tonto me pongo a divagar.
Gracias por demostrarme que hasta la gente que más dice quererte no tiene el menor reparo en hacerte daño. Por enseñarme que cuando se trata de mirarse el ombligo, nadie recuerda el significado de "ser fiel a unos principios". ¡Ah! y que no se me olvide lo más importante: Gracias por demostrarme que ni los regalos más eternos, como puede ser una estrella, son promesas de nada en absoluto.
Hasta aquí puedo leer.
Como siempre, que te vaya bien, cielo.
Fdo: Nekane.
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
Solo con el tiempo se aprende.
El pasado es algo que mucha gente ve como un problema que te persigue. ¿Por qué?. También tiene cosas buenas, joder, pero nos empeñamos en quedarnos con lo malo.
Además, ¿cómo nos va a perseguir?
No, queridos, el pasado no persigue a nadie. Somos nosotros los que nos aferramos a él como a un clavo ardiendo. Sí, suena totalmente estúpido, ya que muchas veces lo único que hace es matarnos por dentro, pero lo hacemos.
Parece ser que sufrir por nuestras acciones, tanto correctas como erróneas, y por nuestras decisiones nos hace sentir mejor. Lo sé, vuelve a sonar estúpido.
Y... ¿Os dais cuenta de que por mucho que vivamos con los recuerdos estancados en el pasado nunca aprendemos?
Como dijo Jorge Luis Borges:
"(...)Con el tiempo te das cuenta de que lo mejor no es el futuro, si no lo que estás viviendo en ese mismo instante. Con el tiempo aprenderás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. Con el tiempo aprendes que perdonar, pedir perdón, decir que ama, que echas de menos, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene sentido."
Cuando te das cuenta de lo que es pasado, presente y futuro, y consigues aprender de cada uno, es cuando realmente sabrás lo que eres capaz de soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que jamás pensaste.
Pero, desafortunadamente, sólo con el tiempo se aprende, y tiempo es lo que yo necesito.
Fdo: Nekane.
Además, ¿cómo nos va a perseguir?
No, queridos, el pasado no persigue a nadie. Somos nosotros los que nos aferramos a él como a un clavo ardiendo. Sí, suena totalmente estúpido, ya que muchas veces lo único que hace es matarnos por dentro, pero lo hacemos.
Parece ser que sufrir por nuestras acciones, tanto correctas como erróneas, y por nuestras decisiones nos hace sentir mejor. Lo sé, vuelve a sonar estúpido.
Y... ¿Os dais cuenta de que por mucho que vivamos con los recuerdos estancados en el pasado nunca aprendemos?
Como dijo Jorge Luis Borges:
"(...)Con el tiempo te das cuenta de que lo mejor no es el futuro, si no lo que estás viviendo en ese mismo instante. Con el tiempo aprenderás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. Con el tiempo aprendes que perdonar, pedir perdón, decir que ama, que echas de menos, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene sentido."
Cuando te das cuenta de lo que es pasado, presente y futuro, y consigues aprender de cada uno, es cuando realmente sabrás lo que eres capaz de soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que jamás pensaste.
Pero, desafortunadamente, sólo con el tiempo se aprende, y tiempo es lo que yo necesito.
Fdo: Nekane.
Que te vaya bien.
Te he calado ya. Bueno, en realidad te tenía calado desde hace tiempo, solo que, quien sabe, en el fondo la esperanza me hacía no creerlo.
Me da pena, sinceramente. Pero bueno, ya he dicho que no iba a meterme. Sin embargo, no meterme no significa no opinar.
Y opino que la has cagado, así, tal cual suena.
¿Sabes qué? Que me la suda, pero ojalá llegue el día que te des cuenta de que "escogiste a la más guapa y a la menos buena". La tormenta llegará, cielo, y no seré yo la que te abra la puerta para protegerte de la lluvia.
Que te vaya muy bien.
Nekane.
Me da pena, sinceramente. Pero bueno, ya he dicho que no iba a meterme. Sin embargo, no meterme no significa no opinar.
Y opino que la has cagado, así, tal cual suena.
¿Sabes qué? Que me la suda, pero ojalá llegue el día que te des cuenta de que "escogiste a la más guapa y a la menos buena". La tormenta llegará, cielo, y no seré yo la que te abra la puerta para protegerte de la lluvia.
Que te vaya muy bien.
Nekane.
sábado, 28 de abril de 2012
Cartas en sobres de metal.
¿Sabéis que es lo bueno de las "cartas en sobres de metal"? Que puedes vaciar tu interior en ellas y aún así solo tu sabrás lo que pone. Su destinatario no podrá abrirlas, y tampoco leer a trasluz.
Te delatan tus ojos. Me miras con culpabilidad. ¿Por qué? No lo hagas. Estás haciendo lo que quieres con tu vida, ¿qué tiene de malo?.
Pero te diré algo: No puedes abarcarlo todo, cielo. No puedes pretender tenerlo todo.
¿Recuerdas lo que me contabas? Yo sí, perfectamente: el daño que te habían hecho antes, que nunca habías encontrado a nadie que supiese querer de verdad, que por fin tenías todo con lo que habías soñado, que un para siempre significaba "infinito".
La verdad es que lo pienso ahora y se me pasan varias opciones por la cabeza: o bien que me mentiste de la manera más insensible que existe, o que eres tonto, egoísta e inmaduro. Y lo siento, pero no me gusta sentirme engañada, así que me decanto por la segunda. Y lo hago porque si todas aquellas palabras eran verdad, no tienes otra definición. Te acojonaste ante algo que según tu llevabas esperando toda la vida. Y claro, te habían hecho daño, así que te viste con derecho de hacerlo tu también.

¿Y recuerdas cuando, anoche, sin fuste alguno, me dijiste que me querías? Lo siento, tío, pero yo por ahí ya no paso. Vete con quien mejor se abra de piernas y suéltaselo a ella.
No quiero oírlo más. No quiero que me mires con pena, que bastante me doy ya yo sola.
Hasta la próxima.
Nekane.
Que más dará....
Te delatan tus ojos. Me miras con culpabilidad. ¿Por qué? No lo hagas. Estás haciendo lo que quieres con tu vida, ¿qué tiene de malo?.
Pero te diré algo: No puedes abarcarlo todo, cielo. No puedes pretender tenerlo todo.
¿Recuerdas lo que me contabas? Yo sí, perfectamente: el daño que te habían hecho antes, que nunca habías encontrado a nadie que supiese querer de verdad, que por fin tenías todo con lo que habías soñado, que un para siempre significaba "infinito".
La verdad es que lo pienso ahora y se me pasan varias opciones por la cabeza: o bien que me mentiste de la manera más insensible que existe, o que eres tonto, egoísta e inmaduro. Y lo siento, pero no me gusta sentirme engañada, así que me decanto por la segunda. Y lo hago porque si todas aquellas palabras eran verdad, no tienes otra definición. Te acojonaste ante algo que según tu llevabas esperando toda la vida. Y claro, te habían hecho daño, así que te viste con derecho de hacerlo tu también.

¿Y recuerdas cuando, anoche, sin fuste alguno, me dijiste que me querías? Lo siento, tío, pero yo por ahí ya no paso. Vete con quien mejor se abra de piernas y suéltaselo a ella.
No quiero oírlo más. No quiero que me mires con pena, que bastante me doy ya yo sola.
Hasta la próxima.
Nekane.
"Perdí la llave que cerraba aquel sobre de metal
pero a trasluz se leía "no te voy a olvidar".
De las partes de mi alma,
la memoria es la más cruel
pues causa el mayor mal
recordando todo el bien
Y esa carta de la que antes te hablé
llevaba escrito en el remite
Que yo siempre te..."
jueves, 26 de abril de 2012
Muero de ganas de morir cada día.
Tengo la manía de almacenar recuerdos en cajas. Los tuyos, por ejemplo, están en una caja de bombones. Un cuaderno, alguna carta, tonterías que considerábamos nuestras...
Y claro, soy idiota, ¿recuerdas? Sólo a mi se me ocurre abrir la caja de Pandora, liberar los recuerdos de su prisión.
Vuelan, de pronto, todos, desde el principio, cuando no eran nada, hasta el final, donde volvieron a no serlo.
Y es entonces cuando te das cuenta de lo que decían, de las promesas que se convirtieron en mentiras a pesar de los "¿qué gano mintiéndote?". Se me ocurren muchas respuestas a esa pregunta. Respuestas que pasan diariamente por mi cabeza, cuando te veo. Cuando la veo a ella.

No es sano, ¿sabes?. Muero de ganas de morir cada día. Me sobra verte, pero me faltas tu.
A pesar de las mentiras, de las promesas rotas, de la ilusión perdida, de la falsa esperanza...
Pero bueno, ya he dicho que soy idiota, ¿no?
Ojalá me dijeses que sí, que tengo razón, que todo fue un juego, que nunca pretendiste querer. Que fueron un par de polvos por diversión. Dime que me usaste y déjame olvidarte de una vez. Haz que te odie, a ver si así se acaba ya esta puta mierda.
Y claro, soy idiota, ¿recuerdas? Sólo a mi se me ocurre abrir la caja de Pandora, liberar los recuerdos de su prisión.
Vuelan, de pronto, todos, desde el principio, cuando no eran nada, hasta el final, donde volvieron a no serlo.
Y es entonces cuando te das cuenta de lo que decían, de las promesas que se convirtieron en mentiras a pesar de los "¿qué gano mintiéndote?". Se me ocurren muchas respuestas a esa pregunta. Respuestas que pasan diariamente por mi cabeza, cuando te veo. Cuando la veo a ella.

No es sano, ¿sabes?. Muero de ganas de morir cada día. Me sobra verte, pero me faltas tu.
A pesar de las mentiras, de las promesas rotas, de la ilusión perdida, de la falsa esperanza...
Pero bueno, ya he dicho que soy idiota, ¿no?
Ojalá me dijeses que sí, que tengo razón, que todo fue un juego, que nunca pretendiste querer. Que fueron un par de polvos por diversión. Dime que me usaste y déjame olvidarte de una vez. Haz que te odie, a ver si así se acaba ya esta puta mierda.
Dime con qué derecho me has dejado estas cicatrices.
Finges un par de sonrisas. Todo va bien. La gente te ve feliz, y tu a ellos. Y, de repente, entre los demás, está él. Intentas que no te importe nada, verle como quien debería ser ahora, alguien más. Pero no puedes.
Los besos, las caricias, los susurros, las palabras, los lugares, las canciones y los versos vienen a tu cabeza como un ejército de bárbaros, dispuestos a destruir todo a su paso, y por el camino, atraviesan, uno a uno, tu corazón.
Los acordes de la guitarra que suena te transportan a esos momentos en los que no temías nada, en los que veías tu vida completa.
Y, como movida por un resorte, tu sonrisa se torna en melancolía y lágrimas.
"Dime con que derecho me has dejado estas cicatrices."
Los besos, las caricias, los susurros, las palabras, los lugares, las canciones y los versos vienen a tu cabeza como un ejército de bárbaros, dispuestos a destruir todo a su paso, y por el camino, atraviesan, uno a uno, tu corazón.Los acordes de la guitarra que suena te transportan a esos momentos en los que no temías nada, en los que veías tu vida completa.
Y, como movida por un resorte, tu sonrisa se torna en melancolía y lágrimas.
"Dime con que derecho me has dejado estas cicatrices."
miércoles, 25 de abril de 2012
No entiendo por qué ya no se cree en la magia.
Lo único bueno que le veo a que anochezca tan pronto es la cantidad de tiempo que tienes para quedarte mirando al cielo, aunque no se vean casi las estrellas. Te quedas en un banco, mirando hacia arriba, deseando flotar con ellas. Y sueltas el comentario: "Es mágico, ¿verdad?". Es en ese momento cuando se oye la risa, o se notan las miradas de "¿Estás loca?".
Pues sí, creo en la magia. No en los trucos de cartas, ni en sacar una moneda de la oreja, sino en lo que es mágico de verdad.
Pues sí, creo en la magia. No en los trucos de cartas, ni en sacar una moneda de la oreja, sino en lo que es mágico de verdad.
"Demuéstrame que cosas son mágicas"- me dijeron una vez.
Pues bien, la magia se encuentra en todas partes, mires donde mires, si sabes buscarla.
En una sonrisa cómplice, en una mirada tierna, en que dos personas digan algo a la vez, en una lágrima indiscreta que cae por el rabillo del ojo, en una persona tocando la guitarra en un parque, en un amanecer de principios de otoño, en la sonrisa de alguien a quien quieres, en una canción que te recuerda a alguien especial, en poder ver las estrellas una noche que se presentaba nublada, en una frase de película que te hace gracia, en la letra de esa canción que te describe, en una pareja que se reencuentra en el aeropuerto, en la cara de los niños el día de reyes, en el "brillo" de una persona especial, en el libro que te hace viajar, en el padre que vuelve después de varios meses a casa a ver a sus hijos, en las lágrimas de una despedida, en el bostezo de un cachorro...
Que no me vengan y me vuelvan a decir que la magia no existe...
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