miércoles, 8 de enero de 2014

Oda a los gatos.

No es recuerdo, ni nostalgia, ni pasado, ni tristeza, ni soledad, ni angustia, ni miedo, ni amor, no rencor, ni vacío, ni impulso, ni pena, ni impotencia, ni fiebre, ni náusea, ni desprecio, ni arrepentimiento, ni techo, ni fotos viejas, ni canciones ardiendo, ni poesía de otros, ni celos, ni envidia, ni duda, ni sospecha, ni inseguridad, ni dependencia, ni desacuerdo, ni enfado, ni ira, ni final, ni insomnio.

Es de noche.

Y no queremos dormir.





*este texto no es mío, es de un libro cuyo título desconozco, pero me gustó al verlo por internet.