jueves, 10 de enero de 2013

Me fío de mis sentidos; o, al menos, aún lo hago.

"Solo, rodeado de tanta gente."

Querido diario:

Hoy, me siento sola.
Ayer, me sentí sola.
Mañana, sé que me sentiré sola.

El mundo entero gira, sigue su curso. Físicamente, la gente está a mi lado. Siento sus palabras, sus miradas, su contacto. Sé que están ahí, me fío de mis sentidos; o, al menos, aún lo hago.
Él gira. Yo no.
Me siento estancada, como en una habitación en la que ves la llave que necesitas para salir pero nunca alcanzas a coger. Todo el mundo llega a esa llave, pero, a mis manos, se hace intangible.
Muchos Algunos cogen la llave y me abren la puerta. Me sacan de la habitación. Me acompañan a ver el mundo.
Pero sé que no se puede estar ahí siempre. Y, cuando se van, el mundo sigue su curso, mi prisión vuelve y la llave está demasiado alta.
No es una prisión de esas con barrotes. Mi prisión soy yo. Cuando el mundo sigue su curso, yo soy la que vuelve y me encierro. Y veo la vida seguir, como si estuviese en un segundo plano.
Es tan raro de explicar...
Quizás, el lado positivo es que hay que aprender a ver las cosas desde varios puntos de vista: cuando no soy yo, cuando me sacan de mi misma, veo el mundo desde dentro. Cuando sí lo soy, veo el mundo desde fuera. Todos están ahí, con sus problemas, sus sonrisas fingidas, sus sentimientos encontrados y sus buenos momentos. Pero yo no estoy ahí; yo estoy fuera, sola.
Aunque, a veces, el mundo se ve más bonito con lágrimas en los ojos.

En fin, he escrito mucho pero no he dicho nada, como siempre.


Nekane.