martes, 22 de mayo de 2012

La canción terminó y el mundo siguió su curso.

¿Sabes de que me he acordado hoy?

De aquel día, de aquel concierto. Primera fila, todos juntos, gritando las canciones, escuchando los poemas del líder del grupo. Menos tú.



Tú, que mientras tocaba tu grupo favorito estabas en otro mundo... en el que también estaba ella. Fin de una canción. "Mierda y cuchara". Breves versos de un poema que introducían la siguiente. "Y entonces dijo que permanecería hasta el día...".


Sí, cielo, introducían la canción que una vez fue nuestra. "El día en que lluevan pianos". Mi reacción fue estúpida, lo sé. Las manos fueron a taparme la boca, y después me crucé de brazos, haciendo verdaderos esfuerzos para no recordar todo lo que ese tema suponía.
Aquellas noches, las estrellas y, en definitiva, la canción se me echaron encima.

Y no sabía que venía en ese momento, si la hostia o el beso. Si podrían los recuerdos buenos o su final. Pero, como todo, la canción terminó y el mundo siguió su curso.

Te daría las gracias por "respetar" la que un día fue nuestra canción. Por respetar que fuese mía y por que no se haya convertido ya en la suya también.
Pero no tengo nada que agradecerte. No nos confundamos...

¿Y sabes por que me he acordado de todo esto? Porque hoy, hablando de aquel concierto has tenido los cojones de soltarme que "les conozco desde hace tres meses y sólo gracias a ti".
¿Te debo conocerles? Lo siento pero no paso por ahí. Para empezar, si me hablas, lo haces bien, y para seguir...

No creo que te convenga sacar deudas a relucir. Te puedo deber conocerles, sí, pero tú me debes a mi muchísimo más, y no son palabras mías, si no tuyas, las que lo afirman.

No intentes cobrar las deudas, cielo, porque entrarás en quiebra antes de que te pague yo la primera.

Llevaba mucho sin escribir, sí, y mucho también sin saber que decirte.

Hasta aquí puedo leer hoy. Que te vaya bien.

Fdo: Nekane.




"De las partes de mi alma, la memoria es la más cruel."

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