No es recuerdo, ni nostalgia, ni pasado, ni tristeza, ni soledad, ni angustia, ni miedo, ni amor, no rencor, ni vacío, ni impulso, ni pena, ni impotencia, ni fiebre, ni náusea, ni desprecio, ni arrepentimiento, ni techo, ni fotos viejas, ni canciones ardiendo, ni poesía de otros, ni celos, ni envidia, ni duda, ni sospecha, ni inseguridad, ni dependencia, ni desacuerdo, ni enfado, ni ira, ni final, ni insomnio.
Es de noche.
Y no queremos dormir.
*este texto no es mío, es de un libro cuyo título desconozco, pero me gustó al verlo por internet.
No hay comentarios:
Publicar un comentario